La Paz según Dios.

Todos hablamos de tener paz pero…

Jesús dijo: “Os he hablado de estas cosas para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción, pero ¡tened valor; yo he vencido al mundo!”. 

Santa Biblia: Reina-Valera Actualizad. (1989). (electronic ed. of the 1989 editio., Juan 16.33). El Paso: Baptist Spanish Publishing House.

Debo afirmar que la paz que el mundo desea y busca es una paz muy diferente a la que Dios nos ofrece, y de hecho en muy pobre, mezquina, limitada y ni paz se le podría llamar. Afirmo que la verdadera paz la puede dar Dios, fuera de Él no existe otra paz, solo puede existir alguna forma de vivencia o convivencia que tiene nombres, límites, grupos sociales, filosóficos, etc., y es un sentimiento de arreglos momentáneos con beneficios egoístas algunas de las partes involucradas.

La paz de Dios está centrada y es guiada únicamente de acuerdo a sus pensamientos y requerimientos, en EL se puede tener paz aunque haya enfermedad,  graves problemas,  abandono familiar, perdida del trabajo y todas las cosas que son como cargas pesadas para la vida del ser humano según su propia visión.

La paz de Dios no se obtiene con acomodarse a los pensamientos de otros, o a dejar pasar por alto lo que no es correcto con tal de que estemos cómodos, abajo agregare algunas expresiones de Jesús sobre la Paz.

-             ¿Pensáis que he venido a dar paz en la tierra? ¡Os digo que no, sino a causar división! Lucas 12.51.

-             “La paz os dejo, mi paz os doy. No como el mundo la da, yo os la doy. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo”. Juan 14.27.

-             5 "En cualquier casa donde entréis, primeramente decid: ’Paz sea a esta casa.’ 6 Si hay allí un hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; pero si no, volverá a vosotros. Lucas 10.5–6.

Lo versos anteriores reflejan cuan distantes están la versiones de paz que la humanidad tiene, aun usando el nombre de Dios de la misma.  La paz que Dios da es sinónimo de valentía, de fe, de esperanza, de obediencia y de heroísmo. Observando en la biblia encontré lo siguiente en  el Salmo 34:14: “Apártate del mal y haz el bien;   busca la paz y síguela”. La paz está asociada con hacer el bien según Dios y apartarse del mal, o sea, el pecado, y luego se

guirla aunque tengamos resistencia en las vivencias cotidiana con nuestros semejantes.

Cuando era muchacho leí una frase pintada en una pared que no lograba entender, ella decía: “Si quieres la paz prepárate para la guerra”, en un análisis rápido y humano me confundía, con el tiempo he logrado a entender que la paz le debe mucho a la guerra y que la guerra es necesaria para la paz. En un proceso 

de b úsqueda de la paz, tenemos que vivir una guerra contra los sentimientos, ideas, inquietudes, y aprendizajes influenciados por corrientes culturales del momento, cuando ellos gobiernan nuestras mentes y corazones no es posible vivir la paz.

               Nuestra verdadera paz fue conquistada en una cruz, asumiendo el lugar donde morían los homicidas, ese fue un lugar de renuncia, un lugar de sufrimiento, un lugar de darse para ver a otros lograr su bienestar. Y a través de esa cruz es que  vamos en el camino de conocer y vivir la Paz que es según Dios, no la paz que es según nuestra visión.

Pastor Eduardo Caceres